Dos Extraños

Dos extraños que un día coincidieron en la vida
uno llevaba cicatrices marcadas hasta el alma
y el otro una herida en el corazón leve
Se miraron y a través de los ojos vieron sus almas
reconocieron sus vibración a la misma velocidad
sus manos se tocaron y la conexión empezó


Corazones conectados, almas vibrando
ojos mirando y el amor creciendo
la semilla está sembrada ya


Un beso apareció y la semilla floreció
desnudaron sus cuerpos y el universo desapareció
sólo quedaban ellos dos siendo todo y nada


Ambos buscaban sanar sus heridas o renacer
lo que pasará primero pero permaneciendo juntos
la conexión no podría ser separada

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Sus almas unidas estaban ya
desde el cielo hasta el infierno
en la vida y la muerte por siempre.

 

D. Avila