Por pendeja es que me pasa…

Siempre me he preguntado porque cosas malas siempre le suceden a buenas personas, mientras me tragaba los discursos romanos sobre el bien, el mal y aquel sicariado de los años tales en que  tomaron por señor a un vagabundo,  podía pasarme horas desenredando mentalmente cada puto lío en mi vida en el que me había metido irremediablemente, cuando el fulano me molesto en conquistarme y mantenerme atada a la espera de una llamada que no llega, mientras estaba bien ocupada con otra fulana, o cuando  gaviota dijo que jamás me abandonaría y ahora la única que me saluda en la calle es la señora de la tienda.

Cuantas mamadas no hice creyendo que hacía lo correcto y termine peor que al principio.

Me detuve un par de veces para decirme a mi misma “ya vas wey, piensa antes de actuar” y terminaba igual o peor que jodida, sola, rota, ebria y maldiciendo hasta el apellido del vecino que me vio primero a mi, pero se quedo con la tarada de mi prima.

Me pica la conciencia, es decir, tantos años de leer y re leer sobre matrimonio, abstinencia, pronografia y poligamia me han servido para tres pedazos de nada envueltos en mierda, disculpadme si me expreso mal, pero es que ¿ acaso no estas harto de hacerlo todo bien para que al final te paguen con una patada en el trasero?

¿Que hago algo bien? pues va que era tu deber, ¿Que hago algo mal? que te pudras ser humano que no sirves ni de desecho tóxico, y eso me tiene hasta la quijada hombre… Tantas veces de rodillas pidiéndole al cielo una señal de que estaba haciendo algo bien, ayuda divina, un milagro, un destello, luz,  a dios, buda, goku, para terminar bajo las llantas crueles del destino sintiéndome esquizofrénica por hablar sola y tener fe.

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No piensen mal queridos lectores, no soy desagradecida, tengo muchas razones para vivir y ser feliz, pero pude haberme evitado muchas horribles, dolorosas, pésimas situaciones si no hubiese sido tan pendeja, tan niña, tan ilusa.

La vida se resume en sencillos pasos y si me hubiese dado cuenta de ello, ah cuantas resacas me hubiera evitado:

-No te quiere: no lo quieras

-te hace sufrir: alejate.

-esta indeciso: que se joda, necesitamos personas seguras.

-quiere tiempo y espacio: mandalo a la chingada con un reloj barato.

-No te pidió ayuda: no lo ayudes.

¿Sencillo no? Que dramáticos somos cuando no sabemos lo pendejos que estamos siendo, cuantas puertas cerradas tocamos hasta cansarnos, cuantas lagrimas derramamos por quien plácidamente dormía,  y así hasta que nos cansamos.

Por pendejos es que nos pasa, por sufrir demasiado es que nos dimos cuenta.