Qué triste será para ti que cuando tú puedas, yo ya no quiera nada

En algún momento de nuestra vida pasamos por una situación en dónde te encuentras muy enamorada o quizás quieres mucho a una persona, que en primera instancia te demuestra seguridad y que también está dispuesta a entablar una relación contigo. Sin embargo, como no todo puede ser perfecto se presentan diversas situaciones como el pasado o algunas dudas existenciales que hace que esa persona especial se aleja de tu vida. Esto es lo que describe Sunky en una carta publicada en un portal web que te compartimos a continuación.

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“Tus explicaciones son claramente argumentos sin valor, son meros y simples pretextos, son mentiras a simple vista, tu despreocupación me hace sentir con el derecho fehaciente de tener celos, pero muchas veces me pregunto ¿celos de qué?, ¿a quién estoy defendiendo a mi lado?, deja de torturarme, con esta agonía de una partida que no llega, de una intermitencia infinita que me hace romper en llanto y desolación, ten al menos el valor para admitir que simplemente te he dejado de importar.

Pero a muy a mi pesar los pequeños buenos momentos que tuvimos aún brillan en mi interior, dicen que el amante que lo da todo, es aquel que se retira sin remordimientos cuando todo termina, y quizás es lo único que quiero tener por claro, saber que de verdad lo hice todo, y fuiste tú quien no quiso dejar trascender lo nuestro.

En ocasiones me pregunto qué triste sería, que cuando tú “puedas” yo ya no quiera, no es que te quiera ver sufrir, precisamente por eso es que estoy aún aquí esperando, y es que tú solo dices que no tienes tiempo, que estás buscando mejorar tu situación para que estemos mejor en un futuro, pero es muy probable que de seguir así ese “futuro nuestro” nunca llegará.

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Quizás mañana sea demasiado tarde, y yo me haya cansado de esperar a que reacciones, y te des cuenta que lo más importante no es aquello que llevas puesto, si no aquello que te hace moverte en las mañanas con frío, que te reconforta en los momentos difíciles, aquello que no se compra ni se vende, aquello que ni siquiera se puede tocar, aquello que le da sentido a la vida, aquello que solo sabemos que existe porque lo sentimos, aquello que sabes que te hace feliz pero no tienes las agallas para tomarlo y hacerlo tuyo, aquello que aun quiero darte”